Amado Hijo:
Cuando escribo esta carta tienes ya 11 meses y desde ya no me cabe el corazón en el pecho del amor y orgullo que me siento por ti. Has crecido tan rápido ya no eres un pequeño durmiente al que velaba hasta las
4 de la mañana pendiente de que respires, y aun lo hago cada madrugada.; te has convertido en un pequeño huracán que va desordenando todo en casa, pero tan lleno de sonrisas que no puedo dejar de mirarte con todo mi amor.
Hijo, quizás tus primeros meses no hayan sido tan buenos, atravesamos tiempos difíciles, pero creeme que no te ha faltado el amor de tus padres, abuelos, tíos y muchos más. Yo espero y confío en Dios que pronto pasará todo.
Confío que cuando puedas leer estas sencillas palabras entiendas que tu padre te ama con todo su corazón, que tu llegada transformó mi vida y la de tu mami y sin importar lo que la vida traiga siempre te cuidaremos y amaremos
Con amor, tu papá





No hay comentarios:
Publicar un comentario