jueves, 28 de julio de 2016

Mujer de misterio


Ella estaba ahí, en la estación como cada tarde de los últimos 3 años, esperando. Esperaba verlo llegar con sus prisas de hombre ocupado, con sus ojos grises atacados por la ansiedad, con su traje impecable de siempre. Con aquel perfume que la volvía loca.

Ella esperaba sentada sobre el burdo banco de madera, donde sabía que él posaba su maletín durante los 5 minutos que duraba su paso por aquella olvidada parada de metro. 

Y él llegó... y las palabras valientes en la garganta de ella se volvieron nudo, la confesión elaborada en tantas noches de insomnio de transformaba, en una nube de gas en la presencia de aquel hombre. 

Ella aliso su falda y por primera vez, pensó,  en levantar la vista para enfrentarlo para decirle en una mirada todo lo que su corazón guardaba. 

Se armó de todo el valor que había acumulado en los 36 meses que llevaba conociéndolo en secreto, aprendiendo sus expresiones, sus manías, descubriendo sus alegrías y tristezas. 

Hizo acopio de todo ese valor y lo miro directo a los ojos, entonces empezó a llorar. Sus lagrimas no pararon hasta que su mente lo comprendió...ahí parado junto a ella estaba el hombre de su vida, sostenía una rosa azul, la misma rosa que ella sostenia.