Desenterre el hilo de las fantasias
deje que los vientos alcanzaran mi desgracia,
esparciendo en mil rincones los misterios del alma
Sepulte en la fosa del olvido
los adioses que me dio el destino y sobrevivo
solo con las alegrias inventadas.
Derrumbo el muro de la realidad
y el sueño se convierte en eternidad,
para ya no verte; para ya no buscarte
para de una vez y para siempre...poder olvidarte
Este blog es un sitio para expresar el como se ve el mundo desde mi perspectiva personal intentando mantener la linea de respeto sobre quienes se vean involucrados en mis publicaciones
lunes, 28 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Ensayo de persuacion
Cuando el bus me dejo en la terminal de Guayaquil no estaba aun seguro de que este viaje, por mi mente recorrían las cifras del presupuesto proyectado para el viaje: comida tanto, hotel tanto, movilización tanto, y esperando estirar mis ahorros lo máximo posible.
Del viaje poco se destaco, quizás fue la hora que no ayudo a mis pretensiones de disfrutar de las postales del campo ecuatoriano y después de cuatro horas de idas y vueltas, de subidas y bajadas y de una insustancial película por fin nuestro destino apareció ante nuestros ojos. Puerto López
Al llegar respiramos el fresco aire de mar y llenamos los pulmones tan saturados de esmog y de estrés para empezar a buscar quien nos llevara junto a nuestros bultos y paquetes al hotel. Cuando un tibio rayo de sol se coló hasta mis ojos no dispare la sarta de maldiciones que suelen acompañar a este momento, tanto cambia uno con apenas unas horas lejos de la gran ciudad...eso decídanlo ustedes. Después de desayunar empezamos la discusión dialéctica con la clásica pregunta de los viajes desorganizados ¿Y ahora qué hacemos?. Después de mucho discutir y argumentar una opción gano entre todas las demás iríamos a los Frailes.
Los frailes ubicada en el Parque nacional Machalilla es la cuarta playa máAl terminar el recorrido pusimos proa a los Frailes, y aunque intente encontrar alguno, ya no tenía pretextos para evitarlo. Los últimos 200 metros de bosque tropical seco que forman el camino hasta la playa los recorrí en la retaguardia de la fila quería ser el último en llegar, o mejor dicho tenía esa sensación de querer llegar pero no llegar, finalmente los arboles dieron paso al mar y mis ojos se impactaron con un cometa visual que traspaso mi retina para quedarse entre las memorias que se que contare de viejo. hasta donde me alcanzaba la vista había kilómetros de perfecta arena blanca solo tocados aquí y allá con pinceladas de arbusto y unos cuantos parasoles solitarios que embellecían mas la escena; mis oídos se llenaban de la suave melodía de un mar verdeazulado cuyas olas rompían tan cerca de mis pies que invitaba sumergirse con lo que tenia puesto. Después de unos eternos y maravillosos minutos de silencio donde mi cerebro dejo que los sentidos dieran rienda suelta a toda clase de sensaciones, pude volver a hablar y susurrar un "gracias Dios", mil gracias.
Pase la tarde recorriendo la zona conocí la tortuguita con su enorme islote y la playita llena de arena con hierro que la hace ver color azabache, llegue incluso al mirador desde donde se domina toda la zona con una vista que se equipara con la que tienen las aves desde las nubes. El sol empezaba a caer y los pocos turistas y nosotros empezamos a recoger nuestras cosas, cada uno hizo su parte en la conservación al final solo las huellas en la arena denunciaban la presencia humana en el lugar. Al regresar al camino de bosque me di la vuelta para dar una última mirada a la playa intentando abarcar con los ojos tanta maravilla, finalmente regresamos a puerto López con la piel quemada, la ropa llena de arena blanca pero llenos de una inmensa y espesa paz ¿las dudas y los temores? a esos se los llevo el mar.
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