Y de pronto regresan
Esas antiguas ganas de besarte,
Los deseos reprimidos por verte,
La necesidad primitiva de amarte.
Retornan he invaden mis sentidos,
Los poros de mi piel cansina,
Las grietas azules de mis labios
Los destellos muertos de mis ojos;
Los rincones oscuros de mi alma
Estirándose y encogiéndose,
Transformándose y cambiando.
Ocupando cada rincón vacío
Como antes; como siempre
Y aparecen en mi garganta,
Igual que ayer, las palabras de amor
Transformadas en gritos,
Por la rabia contenida
Convertidas en llanto
Por la tristeza escondida
Hechas verso…
por este corazón que no te olvida