Existen ocasiones en las que el alma desea
escapar, huir del cuerpo humano
para conocer los placeres
que el mundo tiene preparado
El alma vive su transito sagrado
buscando aquello que no ha encontrado
preguntando, gritando, llorando sin motivo acertado
En este viaje de silencios transitados
se encuentra mil rostros,
por la experiencia marcados
Y halla en la travesia los ojos del pecado,
y regresa al cuerpo abandonado
solo para enteder...en ese inmenso segundo
que se ha enamorado
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